HABLEMOS DE AUTOESTIMA PARA PODER INICIAR A BAJAR DE PESO

Hay personas con sobrepeso que tienen la autoestima alta. Saben centrarse en sus logros y enorgullecerse de sí mismos. Pero hay mucha gente que, aparte de luchar con su peso, también lucha con su propia autoestima, sobre todo cuando la gente puede ser poco comprensiva.

Cuando tenemos pensamientos y sentimientos negativos sobre nuestro cuerpo, estos sentimientos pueden repercutir sobre otras áreas de nuestra vida. Los pensamientos negativos pueden afectar a la confianza de esa persona en sí misma y hacer difícil el logro de metas. Por ejemplo, a alguien que piense: «No puedo perder peso» o «Santo Dios, estoy condenado a tener sobrepeso» lo tendrá mucho peor a la hora de intentar adelgazar. Esta es una de las razones de que sea tan importante reconocer las emociones negativas y esforzarse en modificarlas.

Tanto el tiempo que se puede tardar en perder peso como la tendencia natural a tener pequeños «deslices» alimentarios de vez en cuando pueden llevar a la gente con sobrepeso a sentirse desanimada y decepcionada. Esto puede evolucionar hacia la autocrítica, el enfado o incluso la culpa por el hecho de haber decepcionado a amigos y familiares.

A veces, los sentimientos difíciles, acompañados de una constante preocupación por el peso, hacen que una persona coma más de la cuenta. Pero hay una forma de romper el ciclo y construir autoestima sana.

QUE HACER PARA LEVANTAR LA AUTOESTIMA.

Empieza por quererte a ti mismo. Si eres proclive a despreciar tu cuerpo o a menospreciarte a ti mismo, céntrate en tus virtudes y en aquellas cosas que sabes hacer bien.

Otra buena manera de hacer crecer tu autoestima es cumplir las metas que te has fijado tú mismo. Si estás intentando perder peso, haz que tu meta consista en modificar tu comportamiento, en vez de en perder peso. Fragmenta las grandes metas en metas pequeña, menos exigentes y más realistas, y comprueba lo que has conseguido con regularidad para ir constatando tus pequeños avances. Por ejemplo, tu meta inicial podría consistir en prepararte un almuerzo saludable un día a la semana.

Otra forma de sentirte bien contigo mismo es encontrar a otras personas que te apoyen. Habla con ellas sobre cómo te sientes y sobre cómo te pueden ayudar (incluso aunque solo necesites que te escuchen y te entiendan).

Cuando desaparece la seguridad en uno mismo y la autoestima sufre las consecuencias, resulta sumamente difícil seguir un programa para perder peso. 

Si crees que podrías estar deprimido, díselo a alguien. Si piensas a menudo en la muerte o el suicido, es muy importante que se lo cuentes a uno de tus padres o a otro adulto de confianza (como tu orientador escolar, amigo o una autoridad religiosa).