¿Pierdes grasa o pierdes músculo cuando adelgazas?

¡Qué fácil es pensar que, si me salto una comida, me ahorro 400 calorías y adelgazo! Más complicado es saber de dónde proceden los kilos que pierdo, si de grasa corporal o de tejido muscular. Porque si estoy quemando músculo en vez de grasa, voy mal, muy mal, y por 3 razones básicas:

  • 1) más masa muscular y menos masa grasa equivale a mejor salud y mejor aspecto;
  • 2) el músculo quema más calorías que la grasa incluso si estoy en reposo;
  • 3) el músculo es lo que da definición a mi silueta.

Hay que aclarar que en el metabolismo intervienen hormonas cuyos niveles cambian en respuesta a la dieta, los horarios, el estrés o la actividad física. Por ejemplo, cuando estamos estresadas, producimos un exceso de cortisol y adrenalina, hormonas que estimulan al organismo para que queme músculo en vez de grasa. Con la insulina pasa algo parecido. Si seguimos dietas ricas en carbohidratos refinados -harinas blancas, azúcares y féculas- nuestro organismo producirá más insulina, lo que hará que almacenemos grasa corporal. En cambio, las dietas ricas en proteína y fibra nos ayudarán a controlar el apetito y a quemar grasa.